Consejos para elegir una butaca para nuestros mayores
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Consejos para elegir una butaca para nuestros mayores

Consejos para elegir una butaca para nuestros mayores

La esperanza de vida se ha incrementado notoriamente en los últimos años en las sociedades desarrolladas. Pero no por ello podemos prescindir de aplaudir a quienes lo han logrado y además gozan de buena salud. De hecho, hacerlo puede motivarlos a continuar con hábitos saludables que mantengan o mejoren su calidad de vida. Y, aunque parezca trivial, las butacas en las que se sientan en casa influyen en ello.

Las personas mayores usan las butacas para su lectura matutina o vespertina, para reflexionar o ver a través de la ventana e incluso para descansar. Esta puede ubicarse tanto en su dormitorio, como en el salón o cerca de una puerta; los gustos ciertamente son variados. Sin embargo, sea cual sea el caso, la comodidad es primordial. Por ello, ofrecemos los siguientes consejos para escoger la más adecuada para ellos.

Las características del asiento

Comprar butacas para personas mayores probablemente requiera más criterio que hacerlo para personas de otros rangos de edad. Y es que, en esta etapa, la comodidad es primordial no solo por pretensiones, sino también por la salud de la espalda y la cadera. Por tanto, el asiento es la característica más importante a considerar antes de hacer una compra de este tipo; y no es para menos ya que esta soporta todo el peso.

Forma

En este sentido, hay cuatro aspectos a tomar en cuenta: la forma y calidad del asiento, el ángulo, la profundidad y el ancho. En primer lugar, el asiento debe ser suave, pero lo suficientemente acolchado o firme como para no hundirse con el peso. Cuando esto no se cumple, las personas mayores pueden tener dificultades para levantarse de las butacas y además causar dolores con poco tiempo de uso.

Ángulo

Asimismo, el ángulo en que quedan las piernas influye en la buena postura al usar las butacas. Al sentarse, un anciano debería quedar con los muslos perpendiculares al suelo para mayor comodidad. Los modelos abundan y con ellos las alturas, por lo que conviene probar cada uno a fin de seleccionar el más adecuado. Algunos serán más bajos o más altos y con respaldos más inclinados o rectos.

Profundidad

De igual forma, la profundidad de las butacas importa. Si una persona es muy alta, conviene escoger una con un asiento con mayor profundidad para asegurar la buena postura de las piernas. Aquellos mayores que no son tan altos pueden disfrutar de una butaca de una profundidad promedio, pero también quienes padecen alguna afección en las rodillas. La idea es sentarse de modo que la parte inferior toque las pantorrillas.

Ancho

Y, por supuesto, el ancho de las butacas es otro aspecto a considerar. Las más amplias son cómodas para aquellos que disfrutan de los espacios amplios al sentarse. También pueden ser útiles para aquellos que padecen sobrepeso u obesidad y necesitan un lugar cómodo para realizar sus actividades. En este caso, también conviene probar diferentes modelos en busca del más adecuado.

Soporte lumbar para favorecer la postura

Las butacas para personas mayores también deberían ofrecer soporte lumbar para cuidar la espalda. Los soportes de las sillas también pueden variar en forma, y ser bajos o altos; por ende, la selección de la más adecuada podría tomar tiempo. Algunos modelos también incluyen soporte para el cuello, el cual puede ser muy útil para aquellos que descansan o toman la siesta en su asiento.

Pero, en general, podemos clasificar los respaldos en dos grupos: con cubierta apretada y con cojines sueltos. Las butacas que tienen estos últimos suelen ser las más acogedoras, aunque todo depende de los gustos particulares de cada persona. También hay casos en los que se combinan ambos elementos para proporcionar mayor confort debido a los grandes beneficios de los cojines.

Modelos reclinables

Los modelos fijos suelen ser los favoritos, pero aquellos más movedizos o que necesitan cambiar de posición podrían preferir las butacas reclinables. Si bien estos modelos no son los que suelen comprar las personas mayores, no estaría mal considerarlo como un obsequio en ciertos casos. Es ideal para aquellos que desean un asiento cómodo para las diferentes actividades que realizan en su rincón favorito.

Pueden tener reposapiés

Ya hemos mencionado soporte lumbar, un asiento cómodo, modelos reclinables e incluso soporte para el cuello; el único agregado del que nos falta hablar es el reposapiés, que también es muy atractivo para las personas mayores que necesitan butacas cómodas. Estas pueden ayudar a adoptar una posición más adecuada para descansar e incluso favorecer el flujo sanguíneo después de un buen rato sentado.

Calidad general de la butaca

Todo lo dicho hasta ahora nos lleva a un punto muy importante: la calidad general de la o las butacas a comprar. Y es que tanto la estructura como los materiales utilizados para su construcción definirán tanto la comodidad como la duración. Con base en ello podemos decir que, en lo que respecta a personas mayores, lo mejor es comprar asientos de calidad; así se garantiza su confort en cada momento de uso.

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